Los libros que salvaron mi vida

Soy una ávida lectora. Devoro las páginas como si de ello dependiera mi vida y me encanta sentarme por las mañanas con un buen libro y una taza de café. Leo de todo: novelas, autobiografías y ensayos. No me considero la persona más culta del mundo, pero si alguien que disfruta muchísimo leer los pensamientos de los demás.

Hace cinco años, fui internada en una clínica de trastornos alimenticios y me permitieron solo dos cosas: leer y escribir. Entonces, me evoqué a estos dos hábitos como el único recurso para darle sentido a mis propios pensamientos que me carcomían por dentro. Comencé leyendo novelas ligeras, para distraer a mi mente de la cruda realidad por la que estaba atravesando. Poco a poco, empecé a leer libros de trastornos alimenticios y salud mental para comprender mejor la lucha interna que experimentaba en cada comida. La realidad es que la lectura me otorgó la oportunidad de descubrir en la vida de otros autores los recursos que no parecía encontrar dentro. Con cada página, fui detectando mis conductas de riesgo, mis propias barreras y logré desenredar casi una década invertida en el trastorno. Leer se convirtió en un recurso para comprender mi propia enfermedad y una vía para analizar en terapia las similitudes encontradas con la vida de los autores.

Hoy me gustaría compartirte los libros que en su momento me ayudaron a salir adelante, con la finalidad de que tú también descubras recursos valiosos para la recuperación de tu bienestar.

Quería volar de Espido Freire

Este libro me lo recomendó una compañera de la clínica. Me contó que cuando su mamá lo leyó, se dio cuenta que su hija estaba experimentando un TCA. Honestamente, me inundó la curiosidad y lo compré en mi primera salida.

En este libro, Espido Freire hace una recopilación de historias de adultos y jóvenes que han atravesado por un trastorno alimenticio y es mediante la voz cada testimonio que te vas identificando con cada palabra. Cada historia, desgarradora y real, me ayudó a poner en palabras lo que estaba sintiendo dentro y a ver con más compasión el proceso tan difícil por el qué estaba atravesando.

Si estas en un proceso de recuperación, definitivamente, debes leer a Espido Freire.

What we don´t talk about when we talk about fat” de Aubrey Gordon

Un libro desgarrador que te abre los ojos ante la gordofobia y la cruda realidad de habitar un cuerpo grande. Como una persona que vive con anorexia, creo que mi cuerpo es más grande de lo que en realidad es pero nunca me había puesto a pensar en el privilegio que tengo por ser delgada.  Con este libro, comprendí la diferencia entre creerte gorda y en realidad ser gorda. También me di cuenta de la violencia tan grande que existe ante las personas de talla grande y lo difícil que es habitar en un mundo que se niega a comprenderlas, reconocerlas y hacerlas parte de la sociedad.

Este libro es un testimonio importantísimo que le da voz a un grupo de personas que por décadas, ha estado marginado y ha sido brutalmente violentado. En realidad, no tienes que tener un TCA o ser gorda para leerlo; todos deberíamos educarnos en el estigma de peso y aprender a ver con una mirada más compasiva los cuerpos propios y de los demás.

¡Rehabilitación, reprogramación, recuperación!: Cómo recuperarse de anorexia para el adulto decidido de Tabitha Farrar y Miriam Sanchez-Manzanares

Me recomendaron este libro después de tres años de tratamiento y deseé haberlo encontrado antes. En sus páginas, encontré muchos recursos que contribuyeron a mi recuperación total y me introdujo a una visión mucho más compasiva de mi trastorno alimenticio. Después de leer a Tabitha, me di cuenta que muchos de mis pensamientos y conductas estaban sucediendo por un único motivo… a pesar de estar en recuperación, ¡seguía en restricción! Y al comprender que la única forma de rehabilitarme era comer más, logré romper el vicioso ciclo en la que estaba atrapada y que la terapia psiconalítica no había podido resolver.

Un libro que le quita peso a los factores familiares, sociales y culturales de un TCA y te da una mirada mucho más orgánica de los trastornos alimenticios.

El cuerpo no es una disculpa de Sonya Reneé Taylor

Después de escuchar a mi nutrióloga, Raquel Lobatón, hablar con tanta convicción de la gordofobia y el rechazo a los cuerpo gordos, decidí educarme acerca de ello. Leer a Sonya fue un cubetazo de agua fría. En su libro “El cuerpo no es una disculpa”, la autora habla del sistema tan opresivo en el que estamos inmersos e invita al lector a apropiarse de su propio cuerpo, sin importar el tamaño o la forma que éste tenga.

Con este libro, me percaté de las numerosas heridas que causaron mi entorno y en cada página, fui sanando la relación con mi cuerpo. Una lectura difícil pero necesaria para comprender el insaciable deseo de la sociedad por obtener la delgadez y el rechazo a cualquiera que se salga de ésta norma.

Un libro que sanó la relación con mi cuerpo y me dio una mirada mucho más compasiva ante las personas de tamaño grande.

Espero estos libros te sean útiles pero sobre todo te ayuden a sanar tu relación con la comida y el cuerpo. También espero te inviten a la reflexión y te den más herramientas para explorar tu propia vida, para analizar y abrir diálogos de discusión en terapia.

Si ya has leído estos libros o tienes dudas sobre ellos, no dudes en contactarnos; con gusto platicáremos contigo nuestras propias ideas.

Ahora sí, ¡a leer se ha dicho!

Amante del té, las letras y la buena literatura. Sobreviviente de un trastorno alimenticio y orgullosa maestra de danza.

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Sobre mí

Sobre mí

Mi nombre es Lucía y vivo en una constante paradoja. En cuestiones de segundos paso de la euforia a la depresión, de la calma al caos y de la locura a la sensatez. Estos conflictos me han demostrado que las dualidades y contradicciones vienen a construir lo que significa vivir en consciencia y plenitud.

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